Los maratonistas peruanos Aldo Ramírez y Rocío Carrión ocuparon el segundo y tercer puesto en sus respectivas categorías, en la primera edición de la Marathon des Sables Perú (MDS), que congregó a más de 300 atletas de 40 países que recorrieron 250 kilómetros del desierto iqueño entre Nasca y Paracas, informó Promperú.

El ganador de esta competencia fue el marroquí Rachid El Morabity, seguido por el peruano Ramírez y el francés Erik Clavery en la categoría masculina. Entre las mujeres, la francesa Nathalie Mauclair consiguió el primer lugar, delante de su compatriota Mélanie Rousset y la peruana Carrión.

La carrera –una de las más extremas del mundo– supuso una travesía a pie dividida en seis etapas por los inigualables paisajes que brindan nuestro desierto. Los resultados de la competencia fueron reñidos y, pese al agotamiento de los atletas, el entusiasmo y la alegría de los participantes no cesó hasta que cruzaran la meta.

El marroquí Rachid El Morabity, pentacampeón de la histórica Marathon Des Sables - que se ha realizado por 32 años en Marruecos- al igual que otros corredores de diferentes partes del mundo han resaltado el reto que les ha representado el terreno peruano en cada una de las etapas de la competencia. La carrera se inició en Cahuachi, pasando por Coyungo, Samaca, Ocucaje, Barlovento, Mendieta y finalizando en el área denominada como ‘La Catedral’ en la Reserva Nacional de Paracas.

“La Marathon des Sables Perú ha sido una aventura inolvidable para los participantes extranjeros y peruanos y, a su vez, ha representado la oportunidad para la promoción de una de las maravillas de nuestro país no muy conocida en el extranjero: nuestro desierto bañado por el mar.

Esta competencia ha sido seguida por medios como CNN, Euronews, Agence France Presse y Reuters, que han permitido que miles de personas en todo el mundo conozcan un poco más del Perú”, subrayó Isabella Falco, directora de Comunicaciones e Imagen País de Promperú.

Como se sabe, la Marathon des Sables (Maratón de las Arenas, por su nombre en francés) es una competencia de autosuficiencia, en la que cada competidor debe correr cargando sus alimentos y todo lo que necesite para subsistir durante los días de la competencia en medio del desierto, convirtiéndola en una de las pruebas más extremas del mundo. Cada día, la organización prepara los campamentos para recibir y brindar asistencia médica a los atletas en cada una de las etapas.  

La belleza de los paisajes, la riqueza natural, el misticismo de los sitios arqueológicos y la dificultad de la ruta es algo que ha fascinado a competidores y organizadores. Esto solo reafirma que el Perú se va consolidando como un destino donde es posible realizar competencias de nivel internacional.

Esta carrera fue posible en nuestro país gracias a las gestiones del Ministerio de Comercio Exterior y Relaciones Exteriores, así como de Promperú; y tuvo el apoyo del Ministerio del Ambiente a través del  Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp) y el Ministerio de Cultura para trazar suarecorrido, garantizando el respeto y protección de nuestro patrimonio natural y cultural.

Además, contó con el apoyo de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior, que garantizaron la seguridad de todos los competidores, así como de Aduanas y Migraciones.