Toledo tiene residencia permanente en ese país y es académico invitado –no docente– de la Universidad de Stanford.

Guía Para Despachar a Toledo

Fuentes del gobierno pueden confirmar al cierre de esta edición, “en un 100%”, que el ex presidente Alejandro Toledo se encuentra en San Francisco, California.

Esto a pesar de que su abogado Heriberto Benítez diga que no puede revelar “por razones de defensa”, cuál es su paradero.

La última semana fue un hervidero de rumores y tensiones. De las supuestas responsabilidades que le tocaban al presidente Pedro Pablo Kuczynski como ex ministro de Toledo en el proceso de la Interoceánica se iba hasta las que competían al actual premier, Fernando Zavala, también funcionario de ese gobierno. Zavala debió desmentir las versiones de una supuesta renuncia pero quedaba claro que para el gobierno se volvía fundamental tener al menos ubicado a Toledo, que pasó a ser un escurridizo prófugo de la Justicia, y facilitar el inicio de un trámite que asegure su eventual retorno al país.  

Para las fuentes consultadas, no queda claro el momento exacto en el que Toledo y su esposa Eliane Karp salieron del territorio de la Unión Europea, dónde se había remitido la resolución judicial de arresto provisorio con fines de extradición, expedida en la noche del jueves 9 por la Sala Penal Nacional presidida por el magistrado Richard Concepción Carhuancho, que se dio en respuesta al pedido de 18 meses de prisión preventiva formulado por el fiscal anticorrupción Hamilton Castro.

PPK viaja a su alma mater de Princeton para ser condecorado el 25 de febrero.
El sábado 12 trascendió que Toledo y Karp tenían pasajes comprados para salir esa noche de San Francisco a Tel Aviv, Israel. Hubiera sido la realización de una posibilidad comentada desde que comenzó a tomar fuerza la gravedad del caso Ecoteva.

Pero, como lo reveló el ministro del Interior Carlos Basombrío, en el gobierno hicieron gestiones “para que no lo dejen entrar”. Basombrío y el canciller Ricardo Luna mantuvieron comunicaciones con las autoridades de ese país, que dejaron muy en claro que si Toledo estaba en Estados Unidos, ahí debía quedarse. Durante estos intercambios se recordó la insultante mentira, para Israel, que el ex presidente deslizó cuando se reveló la compra de la mansión en Casuarinas y dijo que era producto de la indemnización que su suegra Eva Fernenbug recibió como víctima del holocausto. Aunque no hay tratado de extradición entre ambos países, también se recordó el principio de reciprocidad a partir de la extradición del juez israelita Dan Cohen en 2013, buscado también por delitos de corrupción.

Comunicado de Casa Blanca no hizo alusión pero Trump cavila deportación.
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Israel declaró brevemente que “el ex presidente Toledo de Perú solo podrá ingresar a Israel cuando sus asuntos estén resueltos en el Perú”.

La conversación telefónica que el presidente Pedro Pablo Kuczyinski sostuvo  con su homólogo estadounidense Donald Trump en la tarde del domingo 12 había estado inicialmente programada para el jueves 9. Durante esos tres días se precipitó la situación de Toledo. El propósito original de la comunicación entre los presidentes era explorar una visita de PPK a Washington en el contexto de su viaje a su alma mater de Princeton, donde recibirá la medalla James Madison este sábado 26. El otro galardonado será el ex CEO de Google, y actual de Alphabet Inc., James Schmidt. Dadas las circunstancias, PPK le pidió considerar la posibilidad de deportar a Toledo y le mencionó la ley que permite la figura, sin pasar por los trámites ante los departamentos de Estado y Justicia, si es que la situación puede resquebrajar la relación bilateral.

Deportación no restringiría casos por los que podría ser juzgado en el Perú.
Esa misma noche, el presidente ofreció un mensaje a la Nación que, si bien pudo ser pronunciado unos días atrás, tuvo un tono apropiado.
“En relación al caso de Alejandro Toledo, hemos tomado todas las acciones que la ley nos permite a nivel nacional y en jurisdicciones de Estados Unidos y otros países”, sostuvo. Anunció, mediante Decreto de Urgencia, que “nos aseguraremos que empresas que han aceptado culpabilidad no puedan transferir recursos fuera del Perú sin antes cumplir con sus obligaciones. Estas empresas deberán pedir autorización al Estado peruano para vender sus activos. Y el dinero de las ventas también irá a un fondo para que paguen multas correspondientes”.

El fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, informó que el Ministerio Público se había decidido por el procedimiento de extradición. En los días anteriores, un funcionario del Departamento de Estado había transmitido de manera informal a la embajada en Washington que, a la hora que un juez federal evaluara el cuadernillo de extradición, tendrían que estar muy claras las pruebas sobre lavado de activos.

Andrew Weissman, procurador de Estados Unidos a cargo del caso Odebrecht.
De ese modo, se inició el proceso de traducción de todos los elementos de convicción que el juez Concepción Carhuancho adjuntó a la orden de prisión preventiva. La pelota está en el despacho del fiscal Alonso Peña, jefe de la unidad de cooperación internacional del Ministerio Público.

Pero el inicio del trámite no descarta, para el gobierno, que Trump se decida por la figura más inmediata de la deportación. Aunque la Casa Blanca publicó un breve comunicado que daba cuenta del diálogo pero no mencionaba ese tema, Trump sí le dijo a PPK que consideraría la figura. Un portavoz de la Casa Blanca declaró que el gobierno no comenta sobre posibles deportaciones de individuos. Toledo tiene residencia permanente en ese país y es académico invitado –no docente- de la Universidad de Stanford. Este centro de estudios queda a 45 minutos de San Francisco.    

Elementos de convicción citados por juez Concepción serán traducidos.
Elementos de convicción citados por juez Concepción serán traducidos.
Un punto es central. El caso del expresidente peruano no habría llegado a esta fase si en diciembre el Departamento de Justicia de Estados Unidos no hubiera publicado la documentación sobre el acuerdo que alcanzó, junto a Brasil y Suiza, con Odebrecht; y donde se describían las dos situaciones de sobornos que ocupan los titulares desde principios de año: la de la Línea 1 del Metro de Lima y la de la Interoceánica. Hasta enero incluso, la fiscal Manuela Villar, que manejaba el caso Ecoteva, bastante maduro por sí mismo, no había considerado imponer medidas restrictivas a Toledo.

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