Todo lo que querés saber acerca de cómo le va a ir a Leo durante el 2018. Leo: del 22 de julio al 21 de agosto

Signo fijo de fuego, regente: el Sol

Desde mediados de mayo hasta el mes de octubre los nativos de Leo van a estar influenciados por la energía de Marte que, orbitando desde la oposición, marcará un tiempo difícil en el que seguramente va a ser problemático -entre otras cosas- contener la agresividad. La tendencia será a no tener en cuenta a los demás, por lo que pueden presentarse enojos, peleas y tiranteces que pueden dificultar las relaciones, incluso con las figuras de autoridad como jefes, padres o superiores. La impaciencia y el nerviosismo estarán a la orden del día.

La oposición de Marte al Sol suele expresarse también a través de un exceso o defecto en la actividad, puede suceder que sea una época de culminación de proyectos con una gran oleada de labores, o a la inversa, un tiempo en el que las actividades y proyectos atraviesen momentos de parálisis. Esto puede ser así especialmente en el período comprendido entre el 26 de junio al 27 de agosto, período en que Marte permanecerá retrógrado. Podrá parecer entonces que los nuevos proyectos fracasan, que pierden el ímpetu esperado o no se activan. Será un buen momento para reflexionar sobre hechos pasados, actitud que les brindará la oportunidad de canalizar futuros esfuerzos en forma constructiva. Con el ingreso de Marte en Acuario las tensiones pueden ser muy fuertes para las parejas en ese período, especialmente para los nacidos en el primer decanato, y con la oposición de Marte, el riesgo de cuestionamiento o de separación aumenta, se deberá intentar evitar las controversias y aunar esfuerzos de manera constructiva.

Con Urano actuando desde un ángulo adverso -Tauro- los deseos de independencia serán mayores y es posible que se presenten problemas con los superiores. Urano es drástico y poco considerado con los demás, habrá riesgo de herir susceptibilidades, habrá que tratar en todo lo posible de mantener la calma, con el sistema nervioso relajado y de evitar los cambios “repentinos”, característicos éstas de Urano. Tampoco es bueno confiarse de ideas nuevas hasta que sean puestas a prueba. Pueden presentarse situaciones difíciles e importantes decisiones en un estado de tenso nerviosismo. Los meses de mayo, junio, julio, agosto, septiembre y octubre pueden ser complejos, especialmente para los nacidos en los primeros días del signo.

Júpiter, el gran benéfico, influyendo desde un ángulo adverso, Escorpio, es posible que no permita que los asuntos fluyan con tanta facilidad, puede existir una tendencia a la falta de control o la exageración, con este tránsito habrá que prestar atención a los gastos superfluos y la exagerada sobrevaloración de propias capacidades.

En el terreno afectivo, Venus (el planeta del amor y del placer) transitará brevemente desde el 7 de marzo hasta fin de ese mes desde un ángulo afín, favoreciendo las relaciones sentimentales, afectivas y sociales. Será un tiempo de gratificaciones y satisfacciones en el amor.

Del 14 de junio al 10 de julio Venus transitará el signo de Leo, el estado de ánimo será entonces mucho más alegre e inclinado al placer. Un poco de vanidad y el deseo de complacer aparecen normalmente bajo estos aspectos. También es posible obtener ventajas a través de las relaciones, ya sean de pareja o de amistad. El bienestar y el confort los acompañarán durante este período, así como la búsqueda de todo lo que sea estético y lujoso que son así mismo, efectos de este beneficioso influjo.

Venus, el planeta del amor y la belleza, a partir del 10 de septiembre durante los últimos meses del 2018, transitará por el signo de Escorpio. Debido al especial movimiento que el planeta tendrá durante ese tiempo y los aspectos tensos que hará en su encuentro con el planeta Marte, el dios de la guerra, podemos inferir que seguramente las cuestiones afectivas no serán lógicas y los momentos de felicidad se podrán alternar con otros de crispación y discordia.

Será imprescindible actuar con reflexión y madurez para comprender que quienes aspiren a entablar relaciones estables deberán distinguir los entusiasmos pasajeros de lo que es un amor profundo. Quienes ya tengan una relación estable, en cambio, deberán apelar a la ecuanimidad y la paciencia, no será raro que intrascendentes desacuerdos puedan terminar en enfrentamientos indeseables.