Incluso, hasta puedes donar tu corazón. Aquí te contamos más detalles sobre este tema, para que puedas sentirte seguro/a en cuanto a lo que es una donación y así, ayudes a otras personas a recuperar su salud y a permanecer con vida.

Gracias a los adelantos científicos, actualmente es posible salvar la vida de muchas personas que sufren enfermedades que antes eran incurables. Por ejemplo, los cirujanos pueden reemplazar un órgano que está enfermo por otro sano, para que la persona pueda seguir viviendo. Esto se realiza mediante una operación llamada trasplante, pero para ello se necesitan donantes de órganos sanos.

¿Cuáles órganos se pueden donar?
En general, se pueden donar órganos de diferentes tipos: los internos, como el corazón, los pulmones, el hígado y el páncreas. También se pueden donar tejidos como la piel, los huesos, la médula ósea y la córnea. En la mayoría de los casos — como el del corazón — es necesario que la persona que quiere donar muera para que pueda hacerlo.

Luego, para que la donación ocurra, hay que seguir un procedimiento médico especial que sería imposible llevar a cabo sin la supervisión y los cuidados indicados. En general se solicita que la persona haya fallecido en un hospital y es necesario que el cuerpo o los órganos se mantengan en condiciones especiales para que no se deterioren antes de ser trasplantados.

Además, generalmente se definen listas de pacientes que están en espera de un trasplante de órganos y que tienen mayor o menor prioridad de acuerdo a su estado de salud y a sus posibilidades de sobrevivir. No todas las persona puede recibir cualquier órgano. El paciente debe tener ciertas condiciones mínimas de salud y el órgano que se va a recibir debe tener características especiales para que el cuerpo donde será alojado no lo rechace.

Condiciones para donar el corazón
En el caso de una donación y trasplante de corazón, por ejemplo, se considera lo siguiente:

El corazón se elige en base al peso corporal y al grupo sanguíneo del donante, así como al tipo sanguíneo y al peso corporal del receptor (el que lo recibe), junto a la severidad de su enfermedad y la ubicación geográfica en la que se encuentra.
Un donante ideal sería una persona adulta, de mediana edad, que no tenga hepatitis B o C ni otra enfermedad del sistema inmunológico causada por un virus.
El corazón puede ser desconectado de la persona que fallece por alrededor de 4 horas y seguir trabajando apropiadamente, pero ese tiempo es sumamente importante. Una vez que el corazón es retirado se coloca en una solución fría especial que lo mantiene vivo y entonces se debe llegar rápidamente hasta el hospital donde se encuentra la persona que recibirá el órgano.
El convertirse en un donante es una decisión importante y difícil ya que implica asumir la posibilidad de nuestra muerte. Sin embargo, esta elección puede ayudar a muchas personas a mejorar y a mantener sus vidas: ¡imagínate, un único donante sano puede donar órganos para 50 personas diferentes!

Por eso, cuando un donante fallece se le trata con mucho respeto y con mucho cuidado. Además, la extracción de los órganos es totalmente gratuita y no deforma su cuerpo, ya que las heridas se cierran cuidadosamente para que pueda tener un funeral de acuerdo a las costumbres de su familia.

Los diferentes países tienen leyes de donación y trasplantes propias, que han sido diseñadas para garantizar este proceso. Tus órganos pueden seguir viviendo cuando tú ya no estés físicamente aquí. Si te interesa ser donador, consulta en tu localidad para que sepas cuáles son los requisitos y qué leyes te protegen, ¡y anímate a salvar vidas! Tu corazón puede seguir latiendo aunque tu cuerpo ya no esté en este mundo.  Para más información sobre donación de órganos en Estados Unidos puedes ir a www.donevida.org/donante/.