Eso se debe a que el dolor de los músculos, su principal síntoma, puede relacionarse con muchas otras enfermedades. ¿Cómo puedes saber si tu dolor en los músculos es fibromialgia? Entérate.

¿Qué es la fibromialgia?
Fibromialgia quiere decir “dolor de los músculos y otros tejidos fibrosos”. Y se caracteriza principalmente por causar un dolor de músculos que no es muy típico, además de hipersensibilidad en algunas partes del cuerpo. Esta enfermedad afecta a entre el 2% y el 4% de las personas en Estados Unidos, y la mayoría son mujeres entre los 20 y los 50 años.

Aunque no es peligrosa, la fibromialgia sí puede ser muy dolorosa e incómoda, y puede llegar a limitar tu vida diaria. Por eso es importante detectarla temprano, para iniciar un tratamiento y controlar los síntomas. El problema es que muchas mujeres pueden tardar meses o hasta años de visitas médicas y exámenes para descubrir que tienen esta enfermedad.

Esto se debe a que sus síntomas, especialmente el dolor de los músculos, también se presentan en otras enfermedades como el lupus, el síndrome del túnel carpiano, la esclerosis múltiple, el hipotiroidismo, la osteoartritis, la apnea del sueño, la artritis reumatoide, la polimialgia reumática, el síndrome de las piernas inquietas, etc. Incluso, muchas mujeres pueden simplemente sentir como si tuviera una gripe fuerte que nunca se va.

Además, la fibromialgia no puede detectarse mediante exámenes de laboratorio o radiografías. Y no todos los médicos están familiarizados con ella o con la forma de diagnosticarla.

Por eso es importante que conozcas los síntomas, para que puedas ayudarle a tu médico a identificar lo que tienes.

Síntomas de la fibromialgia
Los síntomas principales (deben sentirse mínimo durante tres meses) de la fibromialgia son los siguientes:

Dolor de músculos. Puede ser leve o intenso, y suele sentirse como un dolor persistente en diferentes partes del cuerpo que puede aparecer al despertar, puede aumentar con la actividad, con el frío, con la humedad o con la ansiedad. Puede haber áreas sensibles en la parte posterior del cuello, de los hombros, de la parte baja de la espalda y otras partes del cuerpo.
Puntos sensibles. Este es un síntoma clave para detectar la fibromialgia. Se trata de tener hipersensibilidad al tocarte suavemente algunos “puntos” específicos del cuerpo, como el cuello, la espalda alta o la espalda baja, los hombros, el pecho, las costillas, los muslos, las rodillas, los codos y la cadera. La Academia Americana de Reumatología recomienda a los médicos detectar mínimo 11 puntos sensibles (de 18 posibles) en el cuerpo de sus pacientes para poder diagnosticar la fibromialgia. Aunque muchos la diagnostican con menos, especialmente cuando la paciente lleva sintiendo dolor intenso por mucho tiempo.
Fatiga.
Problemas para dormir, insomnio.
Rigidez en la mañana.
Además, hay otros síntomas o condiciones que se asocian frecuentemente con la fibromialgia incluyen:

Dolor de cabeza
Sensibilidad a la luz
Mareo
Colon irritable
Dificultad con la memoria, “lagunas mentales”
Ansiedad y/o Depresión
Si tienes algunos de estos síntomas, habla con tu médico o con un reumatólogo. Es probable que te hagan varios exámenes para saber qué tienes. Es importante descartar otras condiciones ¡No te angusties! En algunas ocasiones el diagnóstico de la fibromialgia es un diagnóstico de exclusión ya que como te mencioné no tenemos pruebas que lo comprueben excepto por el examen físico que es lo que lo confirma.

Y no dudes en buscar la opinión de otro médico si es necesario. Recuerda, mientras más pronto te diagnostiquen la fibromialgia (si eso es lo que tienes), más rápido podrás calmar tus dolores. El especialista es el reumatólogo.