Un estudio reciente fue el primero en su clase en detallar los patrones de pérdida de peso de los bebés que solamente lactan, a través de una herramienta que permite determinar si la pérdida de peso de un bebé está dentro de los límites normales. Si piensas amamantar a tu bebé, este reportaje te interesa.  

Si estás embarazada y piensas amamantar a tu bebé, ¡enhorabuena!  La lactancia le aportará innumerables beneficios a tu criaturita y a ti también. Como hemos explicado varias veces en Vida y Salud, la leche materna es el alimento perfecto para el bebé: contiene todo lo que necesita para crecer saludable, desde minerales y vitaminas, enzimas digestivas, hasta proteínas, grasas y carbohidratos.  Por si fuera poco, además le aporta además los anticuerpos que necesita para defenderse de muchas infecciones. Y si le das leche materna durante los primeros seis meses de vida, tendrá menos posibilidades de sufrir algunas condiciones como asma, diabetes, eczema, obesidad más adelante en la vida.

Las mamás, y especialmente las primerizas, no deben alarmarse si el bebé pierde peso a los pocos días de nacido, por lo general entre un 5 y un 10 por ciento del peso que tuvo al nacer. Esto es un proceso normal, que se conoce como pérdida fisiológica y que ocurre por la pérdida de líquidos que sufre el bebé al pasar del útero al ambiente exterior. El bebé comienza a tener sus primeras deposiciones (como el meconio), orinará a menudo y también sudará.  Además, si se alimenta de la leche materna, debe aprender a succionar y adaptarse a una nueva alimentación. Al principio, esta consistirá en el calostro, un líquido de color amarillento y viscoso, rico en proteínas y anticuerpos que le servirán de protección. La leche en sí se producirá entre el segundo y el quinto día después del parto.

Por todo lo anterior, el bebé perderá peso después de nacer que empezará a recuperar rápidamente una vez que se establezcan los patrones de alimentación.  Pero si el bebé se alimenta solamente de leche materna, probablemente perderá más peso y más rápidamente que otros bebés, según ha encontrado una investigación titulada Early Weight Loss Nomograms for Breasfed Newborns (Nomogramas de la Pérdida Temprana de Peso en los Recién Nacidos que se Alimentan con Leche Materna), y publicada en el medio Pediatrics.

Según los investigadores, la mayoría de los recién nacidos toleran esa pérdida de peso inicial, pero es posible que en algunos casos se presenten complicaciones como la deshidratación o una elevación en los niveles de la bilirrubina (ictericia). Además, algunas mamás piensan que el bebé no se está alimentando adecuadamente por lo que comienzan a suplementar con fórmula innecesariamente.  ¿Cómo puedes saber si la pérdida de peso del bebé es normal o si existe algún problema?

Para eliminar las dudas tanto de los padres como de los pediatras, unos investigadores del Penn State Milton S. Hershey Medical Center elaboraron una herramienta conocida como Newt (Newborn Weight Tool o Herramienta para el Peso del Recién Nacido), utilizando una muestra de los pesos (que se midieron cada hora) en unos 100,000 bebés que se alimentaron con leche materna en los hospitales de Northern California Kaiser Permanente, entre 2009 y 2013. Esta herramienta permite trazar el percentil del peso de un bebé en cualquier momento durante sus primeros días de nacido y se puede comparar con una muestra grande de otros recién nacidos.

Hasta entonces, no existía ninguna gráfica o tabla de crecimiento que ilustrara la pérdida de peso en estos recién nacidos, alimentados exclusivamente con leche materna, que permitiera que tanto los padres como los pediatras visualizaran si la pérdida de peso de un bebé disminuía de acuerdo a los patrones “normales”. Ahora esto es posible gracias a esa herramienta, que está disponible gratuitamente, en inglés, en https://www.newbornweight.org.

¿Sus ventajas? Como la herramienta permite comparar el peso del bebé cada hora después de que nace el bebé, los pediatras pueden identificar rápidamente cuáles bebés tienen peligro de deshidratarse, de perder una cantidad excesiva de peso, y pueden ayudar a la mamá a mejorar las técnicas de la lactancia.

Darle pecho a tu bebé es lo mejor que puedes hacer para beneficiar su salud. La pérdida de peso después del nacimiento es normal y no debes preocuparte. Pero si tienes dudas, consulta rápidamente con su pediatra. Verás que dentro de poco de tiempo tu bebé no solamente recobrará el peso perdido sino que irá ganándolo poco a poco y desarrollándose saludablemente.