Aunque algunos creían que la irregularidad y hasta el cambio en la velocidad en el ritmo del corazón que conocemos como fibrilación auricular, era demasiado peligroso como para hacer ejercicio, un estudio nuevo demuestra que, por el contrario, una buena rutina de ejercicios, podría ser una gran medicina.

En un estudio realizado por la Universidad de Adelaide en Australia, se sometió a 149 pacientes con fibrilación auricular a un procedimiento llamado ablación cardíaca. En éste, se crean algunas pequeñas cicatrices en determinadas zonas del corazón que podrían estar causando las alteraciones en el rimo del corazón. Después, se les pidió a 61 de estos pacientes que siguieran un programa especial en el que tenían que controlar su peso, entre otras cosas. Luego de cinco años, los pacientes que siguieron este régimen estuvieron hasta cinco veces más propensos a  mejorar su arritmia, que los que no siguieron este programa.

El Dr. Rajeev Pathak, cardiólogo que participó en este estudio, declaró: “Este es un paso muy importante porque nos muestra la gran brecha que hay entre lo que pasa con los pacientes que controlan los factores de riesgo subyacentes con su salud y aquellos que dependen solamente de la intervención médica”. Como sabemos, entre los factores de riesgo subyacentes en la salud de las personas están: la alimentación, un estilo de vida sedentario, el consumo excesivo del alcohol, tabaco y pocas horas de descanso.

Si sufres de fibrilación auricular y quieres seguir una rutina adecuada de ejercicios, toma en cuenta los siguientes pasos:

1.  Antes que nada, habla con tu médico para que te de “luz verde” y puedas comenzar tu programa de ejercicios. También él o ella te puede orientar en cuanto a qué tipo de ejercicio es el más indicado para ti.

2.  Monitorea constantemente tu corazón. Ya que los medicamentos para la fibrilación auricular pueden alterar tu pulso, puede que al tomar tu ritmo cardíaco no tengas un resultado adecuado. Algunos médicos aconsejan que te “empujes” hasta el nivel en que puedas hablar sin jadear; es decir: si te falta el aire para poder hablar, ya estás pasándote del nivel que te corresponde debes de bajar el ritmo, o incluso parar la rutina por ese día.

3.  Ve poco a poco. La fibrilación auricular no debe tomarse a la ligera, así es que lo más recomendable es que vayas construyendo tu rutina de ejercicios paso a paso. Quizás puedas comenzar caminando 10-15 minutos por una semana, y después aumentar la cantidad de tiempo, e incluso la velocidad de tus caminatas, de acuerdo a como te vayas sintiendo.

4.  Toma medidas de seguridad: Debido a que algunos medicamentos para la fibrilación auricular aumentan la probabilidad de sangrado, debes ser doblemente precavido al practicar ejercicios, sobre todo aquellos en los que puedas golpearte, como montar bicicleta o levantar pesas. En esos casos, es importante que uses los debidos equipos de seguridad.

5.  Hidrátate conforme a tu condición. Aunque en la mayoría de los casos la regla de oro es hidratarse bien mientras se hace ejercicio, algunos pacientes con fibrilación auricular podrían tener un músculo del corazón débil y por lo tanto deban restringir la cantidad de líquido que beben. En ese caso, tendrás que encontrar la medida adecuada de cuánto puedes beber.

6.  Ten cuidado con lo que comes. Recuerda: ningún régimen de ejercicio hace milagros, tiene que ir acompañado de una alimentación sana y balanceada.

7.  Disfruta al máximo. Realizar ejercicio tiene buen efecto no sólo en el control de la fibrilación auricular, también influye en tu estado de ánimo, te ayuda a sentirte mejor física y anímicamente… Te ayuda a disfrutar más la vida y, sólo por eso, ¡vale la pena que hagas del ejercicio parte de tu rutina diaria!