Seguramente alguna vez has tomado un té para una molestia en el estómago o para relajarte o quizá, en una pomada para la piel. Pero, un remedio tan conocido y difundido ¿qué evidencia científica tiene de su eficiencia para distintas condiciones?

Comúnmente se usa la manzanilla alemana o la romana, son los dos tipos más conocidos a los que además se les atribuyen propiedades curativas. Sus efectos suelen ser muy similares y (en ambas) de toda la planta la parte que se usa es su flor (aunque hay quienes también tratan el resto de la planta para transformarla en cremas o en enjuague bucal). En inglés se le llama chamomile.

Generalmente, se consume en té, pero igualmente se puede encontrar en cápsulas o tabletas.

Hay muchas aplicaciones para la manzanilla, por mencionar algunas están: estrés, náuseas, menstruación dolorosa, indigestión, problemas estomacales, vómitos, insomnio e incluso sinusitis.

Externamente se aplica en pomadas, aceites o en baños para aliviar problemas de  la piel, dolor, inflamación, irritación, eczema, pezones agrietados, dermatitis, quemaduras, heridas, úlceras y hasta hemorroides.

También tiene aplicaciones cosméticas, en fragancias o productos que buscan aclarar el cabello, cuidar la piel o añadir estas propiedades a cremas, ungüentos, geles, champús y demás artículos de higiene y belleza.

Pero, independientemente de su uso tan extendido, tan conocido y de tantos años (podemos imaginarnos a nuestras abuelas dándonos un té de manzanilla para aliviar alguna molestia estomacal o de los nervios, incluso dándosela a los bebés con problemas de reflujo, por ejemplo), sin embargo, la mayoría de los estudios científicos no han encontrado evidencias que corroboren la eficacia de la manzanilla en estas condiciones y será necesario realizar estudios adicionales.

Incluso, hay reportes que señalan que puede causar problemas de salud como reacciones alérgicas en la piel, y hasta podría generar alergias más graves al consumirla que podrían llegar a una anafilaxis.

Las reacciones alérgicas en la piel son las más comunes pero también hay que tener cuidado en su uso oftalmológico si es que piensas usarla como enjuague para los ojos. Hay reportes que establecen que podría causar conjuntivitis.

Si ya has tenido reacciones alérgicas a plantas de la familia de la manzanilla (que pueden ser margaritas o crisantemos) evita su uso.

Es muy común encontrar la manzanilla en tratamientos de aromaterapia y también es muy común que se le vea como una planta muy segura por sus características suaves y porque es un remedio natural. Pero esto no es necesariamente cierto ya que existen pocos estudios acerca de ella.

En el caso de los recién nacidos lo es más aún (pues hay aún menos estudios en neonatos) y se ha observado que en ellos la dermatitis y el eczema son muy comunes cuando sus padres los exponen a jabones o a baños que contienen hierbas, una de ellas es justamente la manzanilla.

Esto no sólo les pasa a los bebés, sino también a los adultos que tienen la piel sensible. Así que aunque se suela recetar manzanilla para tratar este tipo de problemas en la piel justamente, las pruebas apuntan a resultados mixtos e inconclusos y podrían agravar las afecciones de la piel. Ten precaución cuando la uses, y debes estar alerta en caso de que desarrolles alguna alergia, ya que podría ser la manzanilla.

El Centro Nacional de Salud Integral y Complementaria, ha llevado a cabo algunos estudios y según ellos, la manzanilla podría ser eficaz en algunas afecciones de la piel como las úlceras en la boca causadas por quimioterapia y podría también ayudar a aliviar algunos problemas estomacales, junto con otras hierbas, como dolores, diarrea o cólicos en los niños pero igualmente mencionan que se requieremás investigación al respecto para verificar su eficacia.

Si tocamos un poco más en detalle el caso de los problemas estomacales, su eficacia en los cólicos de los infantes es también limitada y aunque hay algunos estudios que han reportado que sí les ayuda con estos síntomas, la eficacia suele ser limitada y ha causado efectos secundarios como pérdida de apetito y/o estreñimiento. Y otros estudios no han dado resultados positivos. Es necesario continuar las investigaciones para hacer una recomendación firme para el uso de la manzanilla para estas condiciones.

Algunos estudios sugieren que podría ayudar a calmar ligeramente los síntomas en la enfermedad del reflujo gastroesofágico o ERGE pero hasta ahora, no hay pruebas de que realmente pueda tratar el problema de fondo o a revertir los daños que podría sufrir el esófago, como la inflamación o los problemas que provienen del reflujo. Por eso es importante siempre consultar al médico si el problema es recurrente.

Finalmente, en el caso de la ansiedad, el Centro Nacional de Salud Integral y Complementaria también llevó a cabo un estudio donde estudió a un grupo de personas y descubrió que, comparado con un placebo, la manzanilla sí reportó mejores resultados para aliviar ciertos síntomas. El estudio sugiere que la manzanilla podría tener algunos efectos benéficos ligeros para disminuir la ansiedad en personas cuyo problema sea ligero o moderado pero que se necesitan realizar estudios más grandes por periodos más prolongados. Además señalaron que no saben si diferentes compuestos de manzanilla tengan distintos resultados. Y que es importante estandarizar las preparaciones.

No se recomienda en mujeres embarazadas ya que se han reportado casos de abortos espontáneos, y tampoco se recomienda durante la lactancia, ya que no se sabe bien a bien cómo podría afectar a los bebés de las mamás que están lactando.

En cuanto a interacciones de la manzanilla , entre otras: podría potenciar (o sea, aumentar el efecto) de somnolencia causado por algunos medicamentos como las benzodiacepinas (lorazepam, etc.); narcóticos (como la codeína, etc.); aumentar el tiempo de sangrado de los anticoagulantes como la warfarina, especialmente si además se toman Gingko y ajo.

Un té de manzanilla de vez en cuando rara vez le hace daño a alguien, a menos que sea alérgico o tenga interacciones, pero si lo consumes regularmente, especialmente en cantidades elevadas y/o, si tomas otras medicinas, es importante que le dejes saber a tu médico. E, idealmente, no tomes cápsulas de manzanilla sin consultar a tu médico, aunque sean naturales.