Sin embargo, y aunque es cierto que el cáncer de mama es menos frecuente en mujeres que no han pasado de los 40, también es una realidad que puede presentarse a cualquier edad. Por eso, no te confíes.

El hablar del cáncer de mama o cáncer del seno podría parecerte un tema de “viejas”. No porque seas insensible, sino porque en realidad siempre has oído que es un cáncer que tiende a aparecer después de los 40 y cuando ya se acerca la menopausia. Sin embargo, existen casos que demuestran que el cáncer del seno puede presentarse en mujeres jóvenes y también, puede ser mortal. ¿Recuerdas el caso de la adorable cantante Soraya? Ella fue diagnosticada con cáncer del seno cuando sólo tenía 31 años y estaba aparentemente sana: llevaba una dieta saludable, hacía ejercicio regularmente y meditaba. Murió a los 37, no sin antes luchar a capa y espada contra la enfermedad e incentivar a otras mujeres a que estuvieran conscientes acerca de ella y de la importancia de hacerse un autoexamen. Ella misma descubrió que tenía un bulto en uno de sus senos y eso permitió que le detectaran el cáncer. En el caso de Soraya existía un gran componente genético, porque su abuela y su madre también murieron de cáncer de mama.

Existen varios factores que pueden ponerte en riesgo de desarrollar cáncer de mama, sin importar tu edad:

Antecedentes familiares de cáncer del seno o mama, en especial si se trata de tu mamá, una hija o una hermana.
Antecedentes personales de cáncer de mama u otras enfermedades del seno no cancerosas.
Si has recibido radioterapia en el pecho antes de los 40 años.
Evidencia de que tienes un defecto genético (mutaciones BRCA1 y BRCA2) que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Un resultado del Índice Gail de por lo menos 1.7%. Este índice calcula el riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer de mama en los próximos cinco años teniendo en cuenta factores como la edad, la historia familiar de cáncer del seno, la edad del primer período menstrual, la edad del primer embarazo y el número de biopsias de mama.
Otros factores de riesgo incluyen el abuso de bebidas alcohólicas, consumo elevado de carnes rojas, tejido mamario denso, obesidad y raza (las mujeres blancas no hispanas presentan el índice más alto de acuerdo al Instituto Nacional del Cáncer).
Algunos estudios sugieren que el tomar la píldora anticonceptiva puede incrementar un poco el riesgo de desarrollar cáncer del seno, si se compara con mujeres que nunca la han tomado. Sin embargo, otros estudios al respecto no demuestran que haya una conexión entre la píldora y el riesgo del cáncer de mama. Por esta razón, los científicos siguen investigando para determinar con certeza si las pastillas anticonceptivas sí constituyen un riesgo o no.

¿Es diferente el cáncer del seno en las mujeres jóvenes?
¿Qué lo hace diferente? Esta pregunta puede ser la que te esté asaltando en este momento. La verdad es que el cáncer del seno en las mujeres jóvenes (de menos de 40 años) puede ser más difícil de diagnosticar porque el tejido mamario es más denso y puede suceder que para cuando se pueda identificar un quiste o bulto, el cáncer ya haya avanzado demasiado.

Además el cáncer de mama en las mujeres jóvenes puede ser más agresivo y responder menos al tratamiento. Otro factor que hace que este tipo de cáncer sea diferente en las mujeres jóvenes, es el retraso en el tratamiento. Muchas mujeres ignoran los signos de alerta, como un bulto, quiste o un flujo inusual, porque una vez más, creen que son muy jóvenes para tener cáncer.  Como existen algunos quistes que son benignos, es muy común que piensen que se trata de eso. Incluso, algunos trabajadores de la salud pueden decir que es mejor “esperar y ver” si el quiste cambia para tomar medidas. Si tú tienes un quiste o bulto y tu médico te dijo que esperaras sin hacerte ningún estudio, yo te aconsejo que busques una segunda opinión. Es mejor estar segura.

Tal vez hayas oído que a las mujeres menores de 40 años no se les deben hacer mamogramas o mamografías. Esto se debe a que el tejido mamario es denso en mujeres jóvenes y la mamografía no es tan efectiva para detectar anormalidades. Sin embargo, si tu médico te lo ordena, es para descartar alguna sospecha. En algunas ocasiones un estudio de resonancia magnética (MRI) podría estar indicado. Pero, si hay un bulto generalmente un ultrasonido y/o una biopsia podrían ser mejores estudios. Tu médico te puede guiar.

¿Cómo se puede prevenir el cáncer del seno en las mujeres jóvenes?
La mejor arma de prevención es la detección temprana. Las estadísticas indican que el 90% de las mujeres a quienes se les detecta el cáncer del seno en una etapa temprana, sobrevive a la enfermedad. Por eso, no te tomes como una carga la recomendación de hacerte el autoexamen una vez al mes. Es sencillo, toma poco tiempo y puede salvarte la vida. Y no te olvides de visitar a tu médico mínimo cada tres años, entre los 20 y los 40 años, para un examen de rutina y anualmente a partir de los 40. Y desde luego de inmediato, si notas alguna anormalidad.

Como dijo la cantante Soraya alguna vez: “Las mujeres deben respetarse a si mismas y tomar responsabilidad sobre sus propias vidas. Si eres una mujer de más de 20 años, tienes que tener la suficiente autoestima como para hacerte un examen del seno”.

Así que hazlo por ti. Quiérete. Cuídate. Hazte el autoexamen y visita a tu médico.

Para más información puedes ir a la Asociación Americana del Cáncer www.cancer.org