Tiene pocos síntomas iniciales, por lo cual muchos lo pueden tener y no saberlo hasta que avanza significativamente – de allí la importancia de que se diagnostique oportunamente, y más aún, de tomar medidas para prevenirlo. Aquí encontrarás recomendaciones de cómo reducir tu riesgo de desarrollar este cáncer, incluyendo nueva información sobre la eyaculación como medida de prevención.

La próstata y el cáncer de próstata
La próstata está ubicada debajo de la vejiga y frente al recto, cercana a la base del pene. El cáncer de próstata es causado por el crecimiento no controlado de células anormales de la glándula prostática. La próstata es la encargada de producir parte del líquido que se combina con el esperma para fabricar semen.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de la próstata afecta a casi 900 mil hombres y causa más de 250 mil muertes por año. Aunque es frecuente, este tipo de cáncer no siempre es peligroso, ya que generalmente, crece lentamente. Afecta principalmente a los hombres mayores – alrededor de los 70 años de edad – y frecuentemente se diagnostica antes de que cause síntomas.

Se desconoce exactamente que lo causa, sin embargo, se han identificado varios factores que aumentan el riesgo de contraer el cáncer de próstata, entre ellos algunas condiciones que no se pueden controlar como: la edad, la raza y los antecedentes familiares. Otros agentes externos, sí se pueden controlar, como el consumo elevado de grasas animales.

Hay algunos síntomas que podrían alertarte y para que visites al médico:

incremento en la frecuencia para orinar, especialmente en las noches
presencia de sangre en la orina
dificultad para iniciar la expulsión de la orina
debilidad en el chorro de la orina
dolor al orinar
Tu médico determinará si es necesario realizar el análisis del antígeno prostático específico (o PSA, por sus siglas en inglés) con o sin un examen rectal digital (DRE, por sus siglas en inglés) que realiza el médico en la oficina. Si el cáncer de próstata se detecta a tiempo, dependiendo del tamaño y una serie de factores, tu médico te dirá el tratamiento que se requiere.

Este puede ser algo conservador, como la estrategia de esperar y observar si es de grado bajo. Otras opciones incluyen una cirugía en la cual se quita únicamente la próstata y/o radiaciones. O una prostatectomía radical en que se quitan los ganglios también. Si el cáncer de próstata se encuentra diseminado fuera de la próstata, a veces se recomienda tratamiento con terapia hormonal, quimioterapia o inmunoterapia. El urólogo es el especialista inicial. Si se considera radiación, se requerirá la asistencia del médico especializado en radioterapia. Si tienes dudas acerca de la cirugía o se está considerando quimioterapia, puedes consultar a un oncólogo, que es el médico especializado en cáncer. En todos los casos, debes de informarte en detalle y, si tienes dudas, pedir una segunda opinión. Lo que no debes hacer es descuidarte y no ir al médico a tus chequeos o, peor aún no ir si tienes algún síntoma o alguna molestia.

“Más vale prevenir que lamentar”
No hay una estrategia probada para prevenir el cáncer de próstata, pero puedes reducir el riesgo de contraerlo llevando una vida saludable, que incluya ejercicio y una dieta equilibrada.

En el caso de la alimentación, consume las grasas de origen vegetal en lugar de grasas animales. Por ejemplo, cocina con aceite de oliva en lugar de mantequilla. Espolvorea nueces o semillas en tu ensalada en lugar de queso.
Come pescado, como el salmón, el atún y el arenque, ricos en ácidos grasos omega 3, un tipo de ácido graso que se ha relacionado con un menor riesgo de cáncer de la próstata. También la linaza es otra forma de añadir omega-3 a tu dieta.
Reduce la cantidad de productos lácteos. Se dice que los hombres que comen la mayor cantidad de ellos, incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de la próstata.
Mantén un peso saludable. Los hombres que son obesos –que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más- pueden tener un riesgo mayor de cáncer de próstata.
Haz ejercicio. Los hombresque practican algún ejerciciotienen un riesgo menor dedesarrollar este padecimiento.
Hazte pruebas de detección temprana con un profesional de la salud. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que los hombres que están en mayor riesgo, en especial los afroamericanos y aquellos con un pariente de primer grado con cáncer de próstata, se hagan exámenes de detección de cáncer de la próstata a partir de los 40 años.
Hay medicamentos que reducen el riesgo. Algunos hombres tienen un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, para ellos puede haber otras opciones como tomar ciertos medicamentos, como la finasterida y la dutasterida, aunque no están exentos de provocar efectos secundarios.
La eyaculación previene el cáncer de próstata
Según unos estudios nuevos, presentados en la Reunión Anual 2015 de la Asociación Americana de Urología, una de las mejores maneras para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata es eyaculando con frecuencia.

Para el estudio se les pidió a todos los hombres que participaron (32,000 en total), que tenían de 20 a 29 años y de 40 a 49 años, que reportaran su frecuencia mensual promedio de eyaculaciones durante todo un año; pidiendo explícitamente que registraran las eyaculaciones de las relaciones sexuales, de las masturbaciones y de las emisiones nocturnas.

Los resultados revelaron que el riesgo de contraer el cáncer de próstata fue 20% menor en los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes que en los hombres que eyaculaban de 4 a 7 veces al mes. La reducción del riesgo de 20% se vio tanto en los hombres de entre 20 a 29 como de entre 40 a 49 años.

En los hombres de 40 a 49, la mayoría (38,0%) reportaron de 8 a 12 eyaculaciones al mes; sólo el 8,8% reportó menos de 21 eyaculaciones al mes.

Más allá del número exacto de eyaculaciones, el estudio se basó en la relación dosis-respuesta, arrojando la premisa de que “la actividad sexual podría ser buena para la salud de próstata”.

Según explica la Dra. Jennifer Rider, epidemióloga de la Harvard T.H. Chan School of Public Health en Boston, los datos que aporta este estudio nuevo, tiene tres grandes fortalezas: La primera es que la investigación fue prospectiva, mientras que la mayoría han sido retrospectivas y los datos obtenidos fueron a largo plazo (18 años). En segundo lugar, el estudio ha realizado el mayor aporte de información que se tiene hasta la fecha. Y el tercer punto, el estudio cuenta con información específica sobre la eyaculación.

Desde luego, si tienes factores de riesgo para desarrollar cáncer de próstata, si tienes síntomas y/o si tienes cualquier duda, consulta a tu médico.