Pese al tiempo transcurrido, y a la nueva postergación para dictaminar desde la FIFA sobre su caso, confiamos y formulamos votos porque al final Paolo juegue por la Selección Nacional en el próximo campeonato del Mundial Rusia 2018.

Al respecto estamos ante un expediente en el cual la FIFA puede marcar nuevos referentes en la justicia deportiva que aplica, por ejemplo enriqueciendo y ajustando sus procedimientos, involucrándose en un contexto de nuevos tiempos donde la simplificación es el norte, dejando atrás el burocratismo y la letra chiquita, si ya se ha demostrado que Paolo no ingirió cocaína y que no hubo dolo en el impase que le ha tocado vivir al delantero peruano.

En puridad, si de sanciones se trata, es un hecho que esta ya aplicó, pues Paolo ya estuvo suspendido por treinta días y ahora se extiende esa espera por veinte días más, en ese trance Paolo Guerrero no jugó frente a la selección de Nueva Zelanda con todo el peso emocional que eso no solo representó para él sino también para 32 millones de peruanos, grave frustración en lo personal para Guerrero. Este castigo ya lo interiorizó un ser humano y el camino siguiente debería ser la absolución.

Esperamos que la FIFA valore todo el esfuerzo y la preocupación de este gran futbolista, quien ha estado solícito a las diligencias, a su estancia en Zúrich con sus asesores legales portando las pruebas que demuestran su inocencia y por eso debe valorarse un aspecto en el que somos reiterativos, no consumió cocaína, y desde ya su suspensión aplica como un castigo efectivo, y creemos que por más autonomía que tenga la FIFA, los tiempos modernos recomiendan que abone en favor de la economía procesal y la justicia restauradora.

En cuanto a la hinchada nacional, esta se ha identificado mucho con Paolo, en un contexto en el cual dio su cuota de tesón y firmeza como ejemplo para todos, diciendo el propio Paolo que sí se podía llegar al Mundial, desplegando así un gran ejemplo de liderazgo que beneficia al fútbol universal. Por eso y más debería ser habilitado para retornar a su profesión y actividad deportiva.