La maratonista, nacida en la provincia de Junín, no descansa en su objetivo de afrontar con altura los Juegos de Lima 2019. No ve al certamen como una revancha por lo sucedido en los anteriores Juegos de Toronto 2015, donde ganó la prueba de maratón pero fue despojada de su presea dorada por ingerir una sustancia prohibida para curar una dolencia hepática.
Esta situación la toma como una experiencia que la hace más fuerte psicológicamente para encarar nuevos retos. “Cuando uno va en busca del éxito, siempre suceden cosas...; pero eso no significa que te van a derrumbar. Todo lo contrario, te vuelven más fuerte mentalmente. No busco una revancha, solo quiero brindarles alegrías a los más de 30 millones de peruanos, porque ellos me apoyaron en todo momento”, asegura la atleta, de 31 años, que entrena cinco horas diarias en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Huancayo. Resaltó el hecho de que los Juegos Panamericanos se realizarán en el Perú, razón que tiene para buscar imponerse. Su deseo es que el podio en la maratón se pinte de rojo y blanco. “Lo que se busca es dejar el nombre del Perú en lo más alto. Me encantaría que el podio se llenara de dos o tres peruanos. Tenemos que aprovechar que los juegos se harán en nuestra casa y eso nos motivará, porque tendremos el apoyo de todo el pueblo”. Tejeda no quiere estropear su concentración en Lima 2019 con hablar de su otro anhelo de llegar a Tokio 2020. Ella desea ir paso a paso.